Presentación: la teoría final y causal de la acción

En este breve pase de diapositivas se resumen las teorías final y causal de la acción, previamente tratadas en profundidad en otra publicación. ¡En menos de tres minutos habrás entendido estas dos posturas!

La siguiente presentación te será de utilidad si tan solo quieres tener una idea fundamental del tema, o si quieres tener una base antes de aventurarte en el artículo más completo.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
No te pierdas más contenido como este
La teoría final y causal de la acción
Qué son las teorías final y causal
  • Se trata de dos teorías que surgen entorno al concepto de acción (en el campo de la dogmática penal). Tratan de comprender el significado de la acción.

Teoría causal: El delito es el resultado de un movimiento corporal y voluntario.

Teoría final: Incorpora la noción de causalidad, pero añade el componente de finalidad. Así, el delito es un movimiento corporal, voluntario y orientado a la consecución de un fin.
Elementos de la teoría causal de la acción
La acción consiste de 3 elementos fundamentales:

  • Manifestación de voluntad.
  • Resultado.
  • Nexo causal entre el acto de voluntad y el resultado.

Se trata de un "proceso causal ciego": la finalidad perseguida con el acto carece de relevancia.
¿Dónde está la finalidad?
Que el causalismo excluya la finalidad no significa que las personas actúen sin perseguir objetivos.

Ahora bien, a diferencia del finalismo, la teoría causal incorpora la finalidad a través de categorías jurídicas. Así, es tenida en cuenta al analizar la culpabilidad del sujeto activo.
Críticas al causalismo
Algunas de las críticas más relevantes son:

  • No da una buena explicación a la omisión. La teoría causal requiere una actuación. La omisión es todo lo contrario, pues se trata de una falta de acción.

    Contra esta crítica se ha contestado que la omisión, en realidad, es un impulso activo destinado a paralizar el cuerpo. Por lo tanto, no dejaría de ser una acción.
Críticas al causalismo (II)
  • Se puede criticar todo lo relativo a excluir la finalidad del plano real u óntico. Desde una perspectiva finalista, se podría atacar que es erróneo excluir el fin perseguido de la realidad.

    Por ejemplo: para la teoría causal, es igual de asesino una persona fría y calculadora que una persona loca y totalmente inconsciente. Se pueden vertir múltiples críticas acerca del posible mal fundamento del causalismo.
Teoría final de la acción
"El actuar humano se determina desde el fin perseguido por el autor sobre la base de su experiencia causal" (M. y C. 2011).

La finalidad perseguida se añade al proceso causal explicado. Ello es así porque la finalidad (según el finalismo) forma parte de las estructuras lógico-objetivas, es decir, es un elemento óntico o que forma parte de la realidad.

Las estructuras lógico-objetivas son prejurídicas, esto es, anteceden a la norma. La norma actúa sobre esta realidad.
Críticas a la teoría final
Algunas de las críticas más relevantes son:

  • Acciones lesivas podrían no ser consideradas como tales. Por ejemplo: cazador que cree disparar a un conejo, pero que sin saberlo está disparando a una persona.

    Para el finalismo, aquí no no habría acción: la consecuencia del acto no tiene ninguna relación con la finalidad perseguida. Ahora bien, podría tratar de sostenerse que este ejemplo es una muestra perfecta del finalismo (ver entrada original).
Críticas a la teoría final (II)
  • Dificultades con el concepto de culpa. Por ejemplo: conductor que por accidente atropella a un viandante.

    La crítica sostiene que el finalismo no da una respuesta adecuada a esta suerte de situaciones (situaciones en las que media un acto culposo o imprudente).

    La respuesta es que la acción final es el mismo acto que provoca el resultado, aunque este no fuera querido. En el ejemplo, la acción final sería conducir el vehículo.
¿Quién "gana"?
En esta suerte de discusiones dogmáticas no puede haber un ganador definitivo.

Podría decirse que el finalismo acaba imponiéndose encima del causalismo, aunque no existe un acuerdo general al respecto.

En todo caso, acaba surgiendo el funcionalismo penal, del que también podría decirse que acaba "venciendo" las otras dos teorías.
Las teorías del finalismo y el causalismo penal
Ver entrada completa.
Acceder (gratis)
Previous
Next

Lo que se deja sin resolver

Con este pase de diapositivas tan solo se hace un muy somero repaso de las teorías causal y final de la acción. Como advertíamos, tenemos una entrada que trata estos temas en mucha más profundidad. Algunos temas que no se han comentado son:

  • No se han mencionado autores relevantes para ambas corrientes.
  • No se ha desarrollado completamente todo lo criticable acerca de ambas teorías.
  • En general, no se ha ahondado demasiado en el concepto y teorías detrás del causalismo y del finalismo.

Formato de diapositivas

El funcionamiento es sencillo, simplemente tienes que apretar los indicadores dispuestos tanto a la izquierda como a la derecha del cuadro. Te servirán para desplazarte entre diapositivas.

Hemos desarrollado este formato de entrada con el fin de que se facilite la comprensión y entendimiento de nuestras entradas más complejas. Algunos de nuestros escritos son de una longitud considerable, y este sistema de diapositivas permite resumir los aspectos más relevantes.

Por supuesto, te recomendamos que una vez tengas una idea básica, te dirijas a la entrada original. Así, obtendrás una noción más completa del tema tratado.

Esperamos que esta página haya sido de tu utilidad.

2 respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solo enviamos un correo al mes. Sin publicidad.

Esta será la próxima publicación

¿Te la vas a perder?

Deja que te avisemos

La Escuela Clásica Penal

¡Resumen en formato presentación de 3 minutos!

Usamos alguna cookie con fines analíticos. Nada más.